Cuando compras algo, con tu vida, con el alma, esperas jamas perderlo.
Cuando lo tienes en tus manos, no quieres arruinarlo y quieres de cualquier manera protegerlo,
si te lo piden prestado, no quieres, si lo tocan, adviertes que tenga cuidado.
Lo cuidas tanto hasta que poco a poco dejas de prestarle mucha atención y ya no importa mucho
si se cae, si se raspa, si te lo piden prestado, ya no importa si te lo dan dos meses después.
Por ultimo terminas comprándote otra cosa mejor, más avanzada y algo nuevo en que pensar.
Cuando yo lo compre, la verdad no me importaba, lo prestaba a quien sea, no sentía ni el mínimo
de temor a que caiga y se rompa.
Cuando me di cuenta de que lo que tenia en mis manos no era cualquier cosa, supe lo inútil
que fui al no cuidarlo, al no prestarle atención, no apreciarlo y ahora cada día aprecio más la oportunidad
que tengo de tenerlo conmigo, jamás pensé en encariñarme de semejante manera así que aprovecho el tiempo en cuidar de que nada le pase y que dure el mayor tiempo posible, porque lo que tengo en mis manos no es cualquier cosa y mucho menos cosa.
lunes, 24 de enero de 2011
viernes, 7 de enero de 2011
Veraneo
Me gustan las vacaciones
ir por la vida recorriendo casas
y toparme con dos playas,
en las que siempre me he quedado
cuando más lo necesito.
Así estén a tres metros no hace
falta estar cerca para sentirme
encantada, enamorada de sus olas.
Vestirme de los rayos de sol y cubrirme
con las pestañas, para que nadie salga herido.
Cuantos segundos podría vivir mientras que no
se nublen las puertas que me permiten llegar
hasta el paraíso de mi vida.
No se si lo he soñado, o lo he vivido
No se si me dijiste algo o lo he imaginado.
Ni se si volveré para enterrar mis pies en
la arena sin que nada ni nadie me saque de ahí,
Pero no hace falta más, si me das poco de ti
déjame el resto a mi, búscame entre las sombras
que yo soy luz, luz cuando camino para ti.
Será fácil encontrarme, así parezca muy seria.
Guardo las sonrisa para ti, las recojo de mi boca
y camino con ellas en brazos, se que si me vuelves
a ver así, caerán todas al suelo y se irán corriendo
a otras caras.
Ya son mil y puedo mil uno.
Ya es un año y puedo dos.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)